alfombra

Brinda calidez y comodidad a tu hogar con una buena alfombra

Por: Myrna Iveth Cárdenas

El arte de hacer alfombras fue probablemente desarrollado en Asia central hace unos mil años. Los nómadas necesitaban protección para los fríos inviernos, algo que fuera más manejable que las mantas de piel de oveja y, al mismo tiempo, también prestaban atención a la decoración de sus tiendas. La urdimbre, la trama y el pelo, eran utilizados para su fabricación, los cuales provenían de los rebaños de cabras y de ovejas.

Las alfombras anudadas a mano están hechas de materiales efímeros, por lo que los descubrimientos de vestigios antiguos de éstas son poco comunes, siendo una de ellas encontrada en el año 1947 en excavaciones en Siberia.


El arte de tejer una alfombra ha pasado por muchas generaciones y exige varios pasos diferentes, que son todos parte de una artesanía auténtica.
Cualquier espacio se ve mejor con un tapete, siempre y cuando sea del tamaño adecuado para las proporciones. El elegir el estilo correcto para cada lugar de la casa marca una diferencia en la decoración, sobre todo, la forma como ésta quede colocado o ubicado.

Una alfombrilla en cualquier habitación, desde la sala hasta la recámara, ayuda a unificar el área, define la zona de conversación y es un punto focal muy importante. Cuando el espacio es muy pequeño, hace que se vea fuera de proporción y da menos valor al diseño del lugar y de los muebles.
En el caso de un tapete de sala, la pieza para este espacio de la casa debe ser lo suficientemente grande para que las patas de las sillas no queden por fuera o se atoren con el mismo borde al momento de correrlas para sentarse. Por regla general, las alfombras para el comedor deben tener unos cuatro pies más (de lado y lado) que el tamaño de la mesa.

Por norma general de la decoración, los muebles de esta área de la casa deben quedar o completamente adentro o por fuera del tapete y, a su vez, éste tiene que quedar alineado con los sofás. Es así que, si se dispone de una sala amplia, éste debe ubicarse debajo de la mesa de centro y sus bordes no deben quedar a una distancia de no más de nueve o 11 pies de las patas del mobiliario que lo enmarca.

De ser una sala chica, las patas de los muebles deben quedar pisando la alfombrilla para evitar los tropiezos y, para un equilibrio visual, los bordes de ésta deben quedar a uno o dos pies por debajo del sofá y las sillas de acento, dependiendo su tamaño.

Para la recámara, busca que el tapete sobresalga de la cama por lo menos el ancho de tu buró o mesa de noche, y que despunte de los pies de la cama.


Puedes elegir diferentes gamas de calores, así le darás a tu casa un ambiente de calidez, satisfacción y comodidad, los elementos que deseamos todos tener en nuestro hogar, además de que las fibras de las alfombras también absorben los ruidos, disminuyendo su intensidad y propiciando un ambiente de relajación.

DATO CURIOSO: En el siglo XVI, durante la protección de los emperadores, el arte de las alfombras se desarrolló tanto técnica como artísticamente en Persia y en la India, gracias a los talleres de la corte. Durante este periodo se hizo la más espléndida y seguramente la más famosa del mundo: La alfombra Ardabil, que se puede ver en el Museo Victoria and Albert de Londres.