Nuestros héroes sin capa… ¡GRACIAS!

Por: Ana Castillo | Mayo 2020
En esta ocasión nos sumamos al reconocimiento y agradecimiento al personal que labora en hospitales, en todas las áreas y niveles, en estos momentos que son protagonistas ante esta emergencia. Es difícil resumir las historias que conozco, lo haré en una sola, la que es un poco la de todos ellos.

Entre muros de hospitales reconocemos ojos cubiertos con mascarillas y equipo de seguridad, en esos ojos hay lágrimas contenidas, hay miradas de fe, hay la entereza profesional requerida para librar día a día esta batalla que se suma a las propias de cada uno de ellos, la de dejar su vida como la conocían e iniciar otra diferente para salvaguardar a sus seres queridos, ellos, a quienes no pueden abrazar, en quienes no se pueden refugiar en su calidez y sólo se pueden conformar con sus palabras de aliento.

Largas jornadas cubiertos de trajes y accesorios para resguardar su salud que no les permiten en la mayor parte del tiempo, satisfacer sus necesidades más elementales, de alimento, descanso y cualquier otra que se presente porque dejó de ser su prioridad, transcurriendo sus tiempos rodeados de mucha gente y al mismo tiempo, aislados de quienes quieren.

Esos ojos rodeados de marcas que deja el equipo de uso diario nos muestran aún en crisis, gentileza, el reflejo de su vocación de servicio y amor a su profesión, ese que les da la fuerza de dejar su vida en pausa para dedicarse de lleno al papel protagónico que juegan en esta batalla.

Se adivina un dejo de tristeza para la que no hay tiempo en urgencias, donde el riesgo está más cerca que la distancia que debemos de tener.

Esa mirada es el reflejo de la fortaleza de la que hacen uso para transmitírselas a quienes están ante ellos, donde la generosidad va por delante, al dar más tiempo del usual, al acondicionarse a protocolos, cambiar prioridades, enfrentar incertidumbre, tristeza y soledad, en las que en esa batalla personal, debe salir victoriosa la entereza profesional, en esas miradas, para mí como para muchos que valoramos cada sacrificio y esfuerzo que están haciendo, nos muestra la esperanza y que ustedes estarán para nosotros.

Se comprende por lo que están pasando, lo que han perdido, ganado y aprendido, también lo que se han fortalecido, las pequeñas recompensas al ver la mejoría de pacientes, al ver cuánta gente, empresas, ciudadanos, se unen para tratar de brindarles su apoyo ante esta contingencia, mismos que a veces son donativos de equipo, alimentos y lo que haga falta, son lo que hacen los ratos amables de días difíciles.

«Lo que están pasando y cómo lo están manejando, sin duda es el resultado del amor por lo que hacen, mientras transcurren los días a veces sintiendo que es un día más otros, pensando que es un día menos que falta para volver a sus vidas»

En esta trinchera cada labor es importante, y todos se vuelven multifuncionales, todos los roles son importantes, las diferentes áreas se vuelven un solo equipo ante este llamado; psiquiatría se vuelve igualmente indispensable internamente, enfermeros, el personal administrativo, intendencia, archivo, laboratorio, radiología, practicantes, camilleros y todos, han ido aprendiendo sobre la marcha, cómo apoyar y responder ante esta crisis para la que no había manual a seguir, con protocolos que se han ido implementando conforme cambian las condiciones y asumiendo otros en función a sus necesidades personales.

Sabemos quiénes son, más allá de los ojos que a veces es sólo lo que les podemos ver.

¡GRACIAS POR TODO LO QUE HACEN, GRACIAS POR ESTAR!

Gracias personal de Hospital General, ISSSTE, ISESALUD, a los doctores Diego Ovalle, Horacio Ham Pujol, Juan Antonio Vacas, Rubén Hernández, al personal de ambos hospitales que nos regalaron unos instantes para la foto y que nos han contado sus historias.

Agradecemos también a elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Municipal.