La artroscopia es la exploración visual del interior de una articulación mediante la introducción en la misma de un sistema óptico, es decir, sin tener que abrir quirúrgicamente la articulación.

En la actualidad, el sistema óptico está acoplado a una cámara que nos permite visualizar las imágenes del interior de la articulación en un monitor de televisión y trabajar con mayor comodidad y precisión. Aunque es una intervención poco agresiva, la técnica debe ser realizada en quirófano y bajo anestesia.

¿Para que sirve una artroscopia?

Hoy en dia, utilizamos las técnicas artroscópicas para solucionar una gran variedad de problemas en la mayor las articulaciones   las articulaciones. Es de gran importancia en el tratamiento de patologías de rodilla, tobillo, hombro, codo y muñeca.

La utilidad de este método se podría resumir en:

  1. Es una técnica diagnóstico-tarapéutica que permite la visión directa de las estructuras articulares y la detección de patologías a veces difíciles de diagnosticar por medio de la clínica y de las exploraciones complementarias. Gracias a la artroscopia se pueden observar alteraciones cartilaginosas, el estado de la sinovial, y de otras estructuras intraarticulares como meniscos o ligamentos. También es de gran utilidad para el control de la reducción en fracturas.
  2. Permite la biopsia sinovial bajo control visual directo. Las lesiones sinoviales con frecuencia no son difusas y uniformes, sino que se localizan preferentemente en determinadas zonas. Está técnica permite extraer el material de la zona enferma, con lo que aumentan las posibilidades de obtener un diagnóstico correcto.
  3. Permite realizar una serie de técnicas terapéuticas en padecimiento meniscal, ligamentario, del cartílago, de la sinovial, sin necesidad de utilizar métodos tradicionales de cirugía abierta que suelen tener mayor número de complicaciones, peor recuperación funcional en el tiempo y más difícil rehabilitación.

VENTAJAS

Las ventajas de estos procedimientos son mucho mayores que sus desventajas, entre las que figuran las siguientes:

  1. Menor número de complicaciones en el postoperatorio. El paciente puede reanudar sus actividades sedentarias casi inmediatamente y las actividades ocupacionales más vigorosas, una a dos semanas después, en la mayoría de los procedimientos artroscópicos.
  2. Incisiones más pequeñas. Para diagnóstico y tratamiento se pueden hacer a través de múltiples incisiones pequeñas en torno de la articulación. De este modo es menos probable q ue quede una cicatriz antiestética.
  3. Respuesta inflamatoria menos intensa. Las pequeñas incisiones en torno de la cápsula y la sinovial ocasionan una respuesta mucho menos intensa que en una cirugía convencional. Esto hace que en el postoperatorio haya menos dolor, que la rehabilitación sea más rápida y que se pueda volver al trabajo antes.
  4. Ausencia de efectos secundarios. Los efectos secundarios de las cirugías abiertas, como neuromas, cicatrices dolorosas y antiestéticas y atrofias musculares secundarias, se eliminan con las técnicas artroscópicas.
  5. La mayor parte de estos procedimientos no precisan hospitalización, y se manejan de forma ambulatoria. 6 Posibilidad de hacer procedimientos quirúrgicos que son difíciles o imposibles con una cirugía a cielo abierto. Las técnicas artroscópicas facilitan el acceso a ciertas lesiones como por ejemplo las existentes en la parte posterior de la articulación de la rodilla.

Las desventajas son pocas, fundamentalmente los mayores inconvenientes son que se trata de técnicas que requieren un largo y difícil aprendizaje, por lo que deben hacerse por cirujanos especializados, y que se requieren equipos e instrumentales muy específicos.