Saber si es normal que un niño ronque es una de las causas de consulta más frecuentes día con día, y que muchas veces puede pasar inadvertida por los padres hasta que algún familiar o persona cercana lo nota, o porque son referidos por algún otro especialista cuando el pequeño está presentando manifestaciones secundarias al ronquido o respiración oral.

El ronquido no es normal y debe de ser atendido de inmediato.

La presencia de ronquido, respiracion oral y pausas respiratorias (apneas cortas del sueño), alertan sobre algún problema obstructivo a nivel de la vía aérea.

Las causas más frecuentes del ronquido son: Rinitis alérgica, crecimiento de adenoides, de amígdalas (anginas) y desviación del tabique nasal.

La prevalencia de rinitis alérgica en nuestra población es muy alta, y su tratamiento es por medio de medicamentos para desinflamar la mucosa nasal y aliviar los síntomas.

El crecimiento de los adenoides es una causa muy frecuente de ronquido, especialmente menores de 5 años. Los adenoides son un tejido linfático, similar al tejido amigdalino, que se encuentra detrás de la nariz.

Cuando un niño es respirador oral, ronca o hace pausas en la respiración mientras duerme, no descansa lo suficiente y esto afectará su rendimiento académico, puede presentar déficit de atención o hiperactividad, tener somnolencia durante el día, irritabilidad, cambios de humor y sentirse siempre cansado. El no descansar, a su vez incrementa la liberación de hormonas de estrés como cortisol y genera ganancia de peso.

Los efectos a largo plazo de tener ronquido o apnea obstructiva del sueño impactan en todo el desarrollo de la cara, en especial del maxilar, ocasionando alteraciones en el desarrollo de los dientes y de la mordida en el futuro.

Muchas de las personas que acuden con el ortodoncista en la adolescencia es por que están presentando las manifestaciones de haber sido respiradores orales durante su infancia temprana. La mayoría de los pacientes pueden mejoran con tratamiento médico y algunas modificaciones en el estilo de vida. Cuando a pesar del tratamiento implementado persisten los síntomas, se plantea la cirugía según sea el caso.