Tener problemas de erección de vez en cuando no es necesariamente un motivo para preocuparse, aunque, si la disfunción eréctil es un problema continuo, puede provocar estrés, afectar la confianza en sí mismo y contribuir a causar problemas en las relaciones.

La disfunción eréctil se ha definido como la incapacidad persistente de conseguir y mantener una erección suficiente para permitir un rendimiento sexual satisfactorio. Aunque es un trastorno benigno, afecta a la salud física y psicosocial, y tiene una repercusión importante en la calidad de vida de quienes la sufren, así como de sus parejas y familias.

Las causas específicas más frecuentes son:

  1. Endurecimiento de las arterias que afectan al pene
  2. Diabetes mellitus
  3. Complicaciones de la cirugía prostática
  4. Ciertos medicamentos, como los utilizados para tratar la hipertensión arterial o la hipertrofia prostática, y los que actúan sobre el sistema nervioso central

Actualmente, se han identificado varios factores de riesgo que pueden contribuir a la disfunción eréctil:

  • Enfermedades: En particular la diabetes o las cardíacas
  • El consumo de tabaco: Que limita el flujo de sangre a las venas y arterias
  • Tener sobrepeso: Especialmente si padece de obesidad
  • Determinados tratamientos médicos: Como cirugía de próstata o radioterapia contra el cáncer
  • Lesiones: En particular si éstas dañan los nervios o las arterias que controlan las erecciones
  • Medicamentos: Como antidepresivos, antihistamínicos y medicamentos para tratar la presión arterial alta, el dolor o las enfermedades de la próstata.

Aunque este padecimiento puede disminuir la calidad de vida del afectado, no es en sí misma un trastorno fatal, sus complicaciones son pocas y pueden comprender:

«Una vida sexual no satisfactoria, estrés o ansiedad, vergüenza o baja autoestima, problemas de pareja, imposibilidad de conseguir el embarazo.»

La mejor manera de prevenir la disfunción eréctil es elegir un estilo de vida saludable y controlar las enfermedades existentes, por ejemplo:

  • Trabajar con tu médico para controlar enfermedades crónicas
  • Realizar controles periódicos y exámenes médicos, a fin de detectar enfermedades
  • Dejar de fumar, evitar el alcohol y no consumir drogas
  • Hacer ejercicio con regularidad
  • Tomar medidas para reducir el estrés
  • Buscar ayuda para la ansiedad, la depresión u otros problemas de salud mental.

A algunas personas les cuesta hablar de sexo con el médico, pero si usted o su pareja tienen disfunción eréctil, debe comunicarlo. Este trastorno puede ser aislado, aunque en muchos de los casos puede ser una señal de problemas de salud que van más allá del panorama sexual.

El médico puede ofrecerle varios tratamientos para su problema, ya que no existe un tratamiento único ni infalible para esta situación, por lo que es indispensable siempre la valoración médica y evitar automedicarse.

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