Un aneurisma aórtico abdominal es un padecimiento que puede ser potencialmente mortal, se presenta cuando una parte de la aorta se agranda o se ensancha anormalmente, la cual por lo general afecta a hombres mayores de 60 años que tienen uno o más factores de riesgo.

Se desconoce la causa exacta de esta enfermedad, sin embargo existen algunos factores que se asocian a este problema, como el ser de sexo masculino, asociación genética (hermanos e hijos) hipertensión arterial y tabaquismo.

Los aneurismas pueden desarrollarse lentamente durante muchos años y a menudo son asintomáticos. Si se expande rápidamente, se rompe o la sangre se filtra dentro de la pared del vaso, los síntomas pueden aparecer de manera súbita, siendo los más frecuentes dolor en abdomen y/o espalda, náuseas o vómitos, masa pulsátil abdominal y estado de choque.

Es muy difícil su detección cuando es asintomático; el médico puede llegar a palpar una masa abdominal pulsátil, en algunos casos el paciente puede referir esta sensación cuando estos son muy grandes.

Diagnóstico

Se puede hacer con una sencilla prueba llamada ultrasonido de abdomen, ya una vez detectado se complementa el estudio con una tomografía axial computada para ver las dimensiones y el tipo de aneurisma.

Expectativas

El desenlace clínico suele ser bueno si le practican la cirugía para reparar el aneurisma antes de que éste se rompa. Cuando un aneurisma aórtico abdominal comienza a romperse, es una emergencia médica. Sólo

1 de cada 5 pacientes sobrevive a una ruptura de aneurisma abdominal.

Tratamiento

Está indicado tratar los aneurismas de 5 cm o más de diámetro, es muy raro que requieran tratarse aquellos de menores dimensiones, ya que el riesgo de ruptura es mínimo.

Una vez tomando la decisión de tratar al paciente para disminuir el peligro de un rompimiento, se puede elegir efectuar un procedimiento quirúrgico, cirugía que conlleva un 5% de mortalidad. Cuando un aneurisma de la aorta abdominal se rompe, se requiere una intervención urgente, en donde el riesgo puede ser de hasta un 80%. Se puede hacer una reparación tradicional donde se reemplaza la aorta enferma con una prótesis vascular de material sintético.

Actualmente, se puede utilizar una Endoprótesis cubierta (injerto de stent endovascular), procedimiento que se puede realizar sin una incisión grande en el abdomen, por lo que la recuperación en más rápida. Además, el riesgo de sangrado es menor, con tasas de éxito tan buenas como la cirugía convencional y menos dolor, evitando estar en unidad de cuidados intensivos. Éste puede ser un procedimiento más seguro si usted tiene algun otro problema de salud.